viernes, 24 de abril de 2009

El género visto desde las orillas:
jotas y mayates en Neza
La casa de la Mema.
Travestis, locas y machos
Annick Prieur
PUEG/UNAM, 2009
Ubicada en Nezahualcóyotl, uno de los barrios periféricos del Distrito Federal, la casa de Gerardo Ortega Zurita, la Mema, fue durante la última década del siglo pasado un espacio para que jóvenes travestis vivieran sin escarnio. Lugar de refugio de jotas, de mayates y de trabajadores sexuales, también servía de espacio para encuentros sexuales estigmatizados en cualquier otro lugar.La socióloga Annick Prieur convivió y vivió con varias jotas, quienes por exclusión laboral y familiar habitaban la casa. Durante varios meses las acompañó en sus actividades como estilistas, trabajadoras sexuales y promotoras del uso del condón. Estuvo con ellas en las noches de diversión en las calles y discotecas.En La casa de la mema. Travestis, locas y machos, la autora enfatiza que en México la representación del hombre homosexual sirve como símbolo del no-hombre. Al ser la negación de la masculinidad, el homosexual contribuye a definirla, pues las jotas —varones gays con comportamiento “femenino”— perciben y evalúan sus relaciones con los mayates —varones homosexuales de aspecto “masculino”— de acuerdo con los esquemas tradicionales de género. Paradójicamente, el desdén de las jotas hacia la conducta de no-hombría de los varones que se dejan penetrar, significa un desprecio hacia ellas mismas.Editado por vez primera por la Universidad de Oslo en 1994, La casa de la Mema… constituye un acercamiento a la construcción del género, abordado desde la perspectiva del cuerpo, la clase social, la familia y la dominación. [Mario Alberto Reyes]

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